sábado, 20 de enero de 2007

¿NORMAS, CASTIGOS, LÍMITES, AUTORIDAD?

Revista Escuela de padres y madres de Getxo

Qué limites fijar y, sobretodo, cómo hacerlo es, hoy en día, una de las más -grandes preocupaciones a las que, padres y madres, nos enfrentamos. ¿Me habré pasado?, ¿es correcto gritar así?, ¿estará mi hijo traumatizándose?, ¿hasta dónde puedo llegar?, ¿es negativo el castigo? éstas, entre otras dudas, son preguntas a las que generalmente no sabemos contestar.

Esta situación genera, demasiadas veces, un sentimiento de ineficacia, de culpabilidad y otras respuestas demasiado permisivas, agresivas o fuera de lugar.

Fijar límites

Fijar límites, poner normas y ejercer la autoridad era hace una generación una tarea mucho más fácil, con menos complicaciones. Norma no cumplida se convertía en sanción segura. Los límites eran los mismos, o muy parecidos a nivel familiar y social.

Los objetivos de la sociedad coincidían con los de la familia. Esto convertía a cada adulto en “autoridad” frente a todos los hijos e hijas, propios o ajenos. Y las normas eran casi las mismas para todas las personas adultas.

Cuando no funcionaba, aparecía la agresividad verbal y física, las amenazas y el miedo a las consecuencias por haberse saltado el límite.

La situación ha cambiado, y las relaciones interpersonales dentro de la familia son más abiertas y cercanas. Ha aumentado el dialogo, e intentamos que los modos sean más positivos.

Pero algo nos está fallando. La autoridad y la disciplina, que antes se apoyaban en la imposición, ahora es muy difícil ponerlas en práctica.

Nos resulta complicado conjugar en un modelo el respeto a los sentimientos, el diálogo y el desarrollo de responsabilidades por un lado, con el ejercicio de la autoridad y la disciplina por el otro.

Actualmente la relación con nuestros hijos e hijas ha evolucionado positivamente y es más estrecha, pero a la vez no han evolucionado los métodos de control. Y no solo no han evolucionado, sino que recursos con los que se contaba antes, agresiones físicas, castigos excesivos, etc..... ahora no son considerados adecuados.

Además, los objetivos de la sociedad ya no coinciden con los de las familias. El aumento de libertad en la sociedad ha propiciado que ésta sea más permisiva que las familias.

Normas y leyes

Toda sociedad necesita tener sus normas y leyes que sean el marco dentro del cual las personas vivimos y nos relacionamos unas con otras. Son normas y leyes claras, que no admiten muchas interpretaciones y que nos dan seguridad.

Estas normas están, como característica primordial, asociadas a un castigo o responsabilidad por incumplimiento, consiguiendo que cada cual sea responsable de las consecuencias de sus conductas.

Este modelo ha de ser el mismo que funcione en la familia.

Por ejemplo:

1. El que tu hijo llegue más tarde de la hora a casa, puede tener una consecuencia inmediata, comunicada de antemano: el próximo fin de semana no saldrá.

Esta norma, correctamente entendida no es un castigo a una acción. Esta en manos de tu hijo tener la posibilidad de salir el próximo fin de semana. De la misma manera que sabe que si no llega a la hora, es él que está decidiendo asumir la consecuencia de sus actos

2. Si tu hija no recoge los juguetes del suelo de su dormitorio antes de dormir, la consecuencia, que ella conoce, será que los recogerás tú y que no volverás a sacarlos en una semana.

Si conoce la norma y las consecuencias de su incumplimiento, ella será la que elige qué hacer. Y será la responsable de lo que ocurra.

Aprender este sistema es fácil, si quien lo enseña, lo hace correctamente.

Las normas en casa

¿Cómo son las normas en casa? ¿Quién las pone? La experiencia nos dice que cuando los hijos e hijas participan activamente en la elaboración de las normas, en la familia, o centros escolares, el grado de cumplimiento es muchísimo más alto, presentándose menos problemas.

Sin embargo, demasiadas veces, somos las madres y los padres quienes unilateralmente elaboramos e imponemos las normas. Y son normas que no entienden, con las que no están de acuerdo y que, a veces son innecesarias, superfluas o poco adecuadas.

Otras veces no está hablado de antemano cuáles serán las consecuencias de jugar con el balón en el salón o, pintar las paredes de casa o, mentir deliberadamente para eludir un castigo..... Esto hace que nuestra reacción, en caliente, fije un castigo excesivo e injusto..

El problema principal es la falta de coherencia de los padres y madres que amenazan excesivamente y que llegado el momento, no cumplen cor la sanción impuesta por comodidad pena o cualquier otra causa.

Resumiendo, una familia en la que se castigue sin avisar, exigiendo muchas normas con las que hijos e hijas no están de acuerdo, y en la que se relaja o se evitan las consecuencias de sus conductas negativas es totalmente incompatible con un ambiente mínimamente disciplinado.

Habitualmente el número de normas en cada familia suele ser enorme. Tantas que su cumplimiento resulta imposible.

Como también es dificilísimo y negativo dedicar la mayor parte de nuestro tiempo a perseguirles recordándoles cada una de ellas.

Recoge las zapatillas, lávate los dientes, ¿Te has lavado las manos?, haz los deberes, no te levantes tanto de la silla......... convertimos las normas en una serie de ordenes, y con ello les acostumbramos a que lo que tienen que hacer se hace cuando tú les avisas.

Otras veces en vez de ordenes, son quejas: ¿todavía no has acabado de vestirte?, ¿es que te tengo que decir todos los días que lleves el vaso del desayuno a la cocina y lo dejes en la fregadera?

Frecuentemente se trabajan como amenazas: si no te quitas los zapatos al llegar a casa, despídete de ver los dibujos animados, vuelve a mentirme y te quedarás diez días sin la consola, si vuelves a dejar tirados los calzoncillos en el cuarto de baño te ................ Y para empeorar el efecto, la mayor parte de las amenazas no las cumplimos.

Esto se convierte en un juego entre hijos e hijas y padres y madres. Un juego con reglas cambiantes, que dependen mas de cómo he pasado el día, cómo me siento y lo cansado que pueda estar. Un juego que solemos perder padres y madres.

Por tanto, para hacer la disciplina mas flexible y firme tenemos que tener en cuanta una serie de aspectos esenciales.

- Elaborar o hablar las reglas o normas, su necesidad y las condiciones en las que se deben cumplir con nuestros hijos e hijas. Por ejemplo, por qué es necesario lavarse los dientes o, avisar cuando se va a llegar tarde o, no mentir o, ducharse todos los días o, no dejar la ropa o los juguetes tirados etc.

- Para evitar la excesiva repetición, tenemos que pensar qué consecuencias puede tener el incumplimiento de cada una de las normas. Y tratar de llegar a un acuerdo en este punto.

- En los dos pasos anteriores se ha de ser flexible. Contar con todos los puntos de vista, y ceder un poco para que nuestros hijos e hijas aprendan igualmente a ceder.

- A partir de aquí, para que el proceso discurra positivamente se ha de ser firme. Y ser firme quiere decir cumplir lo hablado. No permitirles en ningún momento traspasar el límite, sin excepciones. Aplicando estos pasos a un caso real podría quedar de este modo: si nos enfrentamos a la situación de un hijo o hija que llega tarde a casa, tenemos que definir con flexibilidad qué es llegar tarde, dando un margen de tiempo. Así, si la hora de llegada son las 10, estará autorizado a llegar hasta las 10,30.

En el momento de decidir qué pasará si llega tarde, incentivar también cuando se dé el comportamiento positivo, ser puntual y llegar antes de las 10. Implicarle en la decisión de cuál será el castigo y cuál el incentivo, que pudiera ser, no salir el siguiente fin de semana o poder llegar una hora más tarde.

Finalmente se formularía así: Si la hora de llegada son las 10 de la noche, puedes llegar hasta las 10,30. Si llegas más tarde, el próximo fin de semana no saldrás, pero si llegas antes de las 10, podrás llegar a las 11 el siguiente día que salgas.

A partir del momento en que quede todo definido, hay que cumplir a rajatabla lo decidido. Si se incumple, por ejemplo permitiendo que llegue mas tarde, y no teniendo consecuencias el siguiente día, el modelo deja de funcionar.

Hay algunas situaciones en las que la elaboración de unas normas, e incluso la manera de imponerlas, puede ser menos participativa y dialogante. Y son aquellas en que existe peligro para la vida o para la salud de tu hijo o hija. En estos casos no existe la opción del incumplimiento por su parte. Por ejemplo, lavarse los dientes o la toma de medicamentos, circunstancias peligrosas como acercarse a las ventanas o cruzar las calles sin mirar, etc.

Está comprobado que en un ambiente disciplinado, es más fácil la convivencia, se desarrolla una autoestima más alta, nuestros hijos e hijas son más autónomos y se van haciendo cada día mas responsables, y todos y todas nos sentimos mejor.

LA FUERZA DEL EJEMPLO
Por Alfonso Aguiló (Fluvium)

Aunque no lo es todo


En el aprendizaje emocional tienen un gran protagonismo los procesos de imitación, que pueden llegar a ser muy sutiles en la vida cotidiana.


Basta pensar, por ejemplo, en la facilidad con que se producen transferencias de estado de ánimo entre las personas (tanto la alegría como la tristeza, el buen o mal humor, la apacibilidad o el enfado, son estados de ánimo notablemente contagiosos). O en cómo se transmite de padres a hijos la capacidad de reconocer el dolor ajeno y de brindar ayuda a quien lo necesita. Son estilos emocionales que todos vamos aprendiendo de modo natural, casi por impregnación.


No hay que olvidar que la mayoría de las veces las personas captamos los mensajes emocionales de una forma casi inconsciente, y los registramos en nuestra memoria sin saber bien qué son, y respondemos a ellos sin apenas reflexión. Por ejemplo, ante determinada actitud de otra persona, reaccionamos con afecto y simpatía, o, por el contrario, con recelo o desconfianza, y todo ello de modo casi automático, sin que sepamos explicar bien por qué. Todos estamos muy influidos por hábitos emocionales, que en bastantes casos hemos ido aprendiendo sin apenas darnos cuenta, observando a quienes nos rodean.


—Decías que esa capacidad se transmite en la familia, pero luego resulta que hay niños muy egoístas e insensibles con padres de gran corazón.


Ciertamente es así, y el motivo es claro. El modelo es importante, pero no lo es todo.


Además de presentarles un modelo (por ejemplo, de padres atentos a las necesidades de los demás), es preciso sensibilizarles frente a esos valores (hacerles descubrir esas necesidades en los demás, y señalarles el atractivo de un estilo de vida basado en la generosidad).

Exigencia

Pero después –y esto es decisivo– hay que educar en un clima de exigencia personal.


Si no hay autoexigencia, la pereza y el egoísmo ahogan fácilmente cualquier proceso de maduración emocional.


El cariño potencia el aprendizaje, pero no puede sustituirlo.


Y sin un poco de disciplina, difícilmente se pueden aprender la mayoría de las cosas que consideramos importantes en la vida. Como ha escrito Susanna Tamaro, la disciplina y la autoridad son decisivas para educar, pues generan respeto y ganas de mejorar.

Sintonía

También es esencial la sintonía del niño con los padres y demás educadores:

  • que haya un clima distendido, de buena comunicación;
  • que en la familia sea fácil crear momentos de más intimidad, en los que puedan aflorar con confianza los sentimientos de cada uno y así ser compartidos y educados;
  • que no haya un excesivo pudor a la hora de manifestar los propios sentimientos (se han hecho, por ejemplo, numerosos estudios sobre el efecto positivo de manifestar el afecto a los niños mediante la mirada, un beso, una palmada, un abrazo, etc.)
  • que haya facilidad para expresar a los demás con lealtad y cariño lo que de ellos nos ha disgustado; etc.

Cuando falta esa sintonía frente a algún tipo de sentimientos (de misericordia ante el sufrimiento ajeno, de deseo de superarse ante una contrariedad, de alegría ante el éxito de otros, etc.), en la medida en que en un ambiente –familia, colegio, amigos, etc.– esos sentimientos no se fomentan, o incluso se dificultan o se desprestigian, cada uno tiende a no manifestarlos y, poco a poco, los sentirá cada vez menos: se van desdibujando y desaparecen poco a poco de su repertorio emocional.

CURSO ESCOLAR Y “CIBERBULLYING”

El “ciberbullying” es la modalidad de acoso escolar mediante la que los acosadores se apoyan en las nuevas tecnologías para cercar a un menor, normalmente a través del teléfono móvil, mensajes SMS y correo electrónico, incluyendo no sólo texto, sino imágenes explícitas sobre algún hecho, lo cual tiene la ventaja de que siempre es una prueba irrefutable de que el daño se está produciendo y puede ser usado como prueba.

Los especialistas dicen que no hay que prohibir el uso de las nuevas tecnologías, sino controlarlas y evitar el abuso de programas de mensajería, correos electrónicos y, sobre todo, el teléfono móvil. Además, como en cualquier tipo de acoso, hay que convencer al menor de que no está solo y que hay soluciones reales para el problema. Lo habitual es que el acosador haga fotos con su teléfono móvil y luego las distribuya masivamente o las cuelgue en la Red con alusiones a defectos físicos o comportamientos concretos en clase, a veces en un claro chantaje y, en otras ocasiones, retocando las fotos para aumentar defectos y añadiendo nombre y apellidos. Como siempre, ante la duda, actúe.

Hay especialistas en Internet que pueden ayudarle, como la asociación Protégeles. No lo dude, esté atento, permita que sus hijos manejen las nuevas tecnologías, pero sea rígido y exigente en las normas de uso y actúe con toda contundencia cuando crea que tiene que hacerlo. Y no se asuste ante el hecho habitual de que nuestros hijos sepan mucho más que nosotros de estos temas, lo importante es que ellos vean que estamos de su parte, apoyándoles ante cualquier contingencia.

UNO DE CADA SEIS ADOLESCENTES QUEDA CON GENTE QUE SÓLO CONOCE POR INTERNET

Publicado en el Diario Vasco

Es un trabajo dirigido por la Administración pública vasca y publicado bajo licencia de Edex, una organización no lucrativa dirigida a promover el desarrollo de la infancia. Es el resultado de las investigaciones realizadas por su autora, la experta estadounidense Parry Aftab, en las que ha constatado que uno de cada seis adolescentes queda en la calle con gente que sólo conoce de internet. Un dato aplicable a España, según el director de Juventud y Acción Social del Gobierno Vasco, Xabier Sánchez. Entre las chicas el pocentaje sube hasta el 25%. «Esperan encontrarse con atractivos jóvenes pero un tal Jonnhy resulta ser un señor de 46», dice la autora.

Niños menores de 8 años

Cuidado con los gastos del móvil

Muchos niños de esta edad disfrutan de teléfonos móviles. Escriben aún con dificultad. Por ello, no usan el correo electrónico ni los mensajes de móvil. Sin embargo, pueden cometer errores al teclaer el nombre de las páginas que buscan en la Red y llegar a contenidos no deseados por error. La mayoría del tiempo juegan offline (sin conexión con otros) por lo que se reducen los riesgos, pero en los videojuegos son habituales la violencia o contenidos sexuales.

Solución: las tarjetas pre-pago

El posible abuso en el uso del teléfono se evita limitando el gasto con tarjetas pre-pago. Además es importante que los niños no naveguen sin la supervisión de un adulto y que se impida la instalación de videojuegos diferentes a los aceptados por los padres en sus consolas de juegos (PSP, Play Station, XBox). Es la edad adecuada para enseñarles modales de cómo comportarse en la Red.

Niños de 8 a 10 años

Buscan sangre

Comienzan a trabajar más online y a navegar sin supervisión. Al estar tanto tiempo conectados a juegos son más vulnerables a víruses y programas espía, muy frecuentes en las comunidades de juegos, que roban información del ordenador al que infectan. Pero son demasiado jóvenes para implicarse en encuentros cara a cara y no buscan contenidos sexualmente explícitos, aunque comiencen a usar un leguaje lascivo. Les atrae más la sangre, las páginas gore, donde se golpea a una foca hasta que muere desangrada. Puede que comiencen a jugar en multisesión, donde se conectan con muchos extraños.

Solución: chatear con ellos

Lo esencial es que los niños comprendan qué datos pueden facilitar y cuáles no. Su dirección, teléfono o los bancos donde tienen las cuentas sus padres no son datos que deban mencionar en sus juegos. Es interesante practicar en el chat con ellos, de forma que observen la forma de comportarse ante un desconocido. El tiempo de conexión debe limitarse y dedicar atención al pirateo.


Entre los 11 y los 12 años

Fingir para triunfar


Comienzan a envalentonarse y chatear de forma esporádica con desconocidos. Muchos predadores sexuales les utilizan para llegar hasta amigos más mayores. En los chats presentan perfiles suyos de color de rosa. Fingen lo que no son para sentirse más mayores. No aceptan el control paterno de sus actividades y como preadolescentes comienzan a buscar pornografía. Tienen a su favor que algunas tareas del colegio exigen que se eliminen los controles de contenido para adultos del navegador. A esta edad se da un uso abusivo de los SMS.


Solución: 'Cuenta hasta diez y piensa antes de hacer click'


Al tener acceso a contenido no vigilados las sorpresas comenzarán a aparecer y en ocasiones se encontrarán con páginas que les hagan daño o mensajes desagradables. Es el momento ideal para enseñarles dos máximas del comportamiento seguro en internet. 'Cuenta hasta diez'. Se trata de que en el momento que se tope con algo desagradable o que le dé miedo se separen de la pantalla del ordenador y realicen otra actividad que les distraiga y relaje. 'Piensa antes de hacer click' responde a la misma idea: una vez pulsado el botón de enviar no hay marcha atrás.

Niños de 13 a 15 años

Hormonas desatadas


Con esta edad comienzan a tener libertad para quedar con sus amigos. Sus hormonas se desatan y son más activos sexualmente. El 60% de las chicas de esta edad en EE.UU. reconocen practicar cibersexo. Esto les hace más vulnerables a los predadores sexuales. También utilizan los servicios P2P de intercambio de archivos (pirateo de películas...). Además el ciberbullying se vuelve despiadado en esta época.

Solución: mantenerles apartados de los webs de de citas

Dado que los padres no pueden estar con los hijos en todo momento deben entender la importancia de no quedar con desconocidos. Intenta acompañarles si en alguna ocasión van a encuentros (algunos grupos infantiles organizan 'quedadas' a traves de la Red). Bloquea todos los programas de P2P peer to peer para evitar el pirateo y trata de mantener el ordenador en un lugar común de la casa.

A partir de 16 años

Sólo queda rezar

Lo que no hayan aprendido difícilmente se les podrá inculcar ahora. Enséñales a no creerse todo lo que vean escrito en internet. Asegúrate de que se buscan a sí mismos en google muy a menudo y te avisan de lo que encuentran. Es la forma de conocer si

¿TENEMOS AUTORIDAD LOS PADRES DE FAMILIA?
http://www.sontushijos.org/

La autoridad bien entendida es la base para educar a nuestros hijos, es necesaria para ayudarles a crecer, desarrollarse como personas y ser felices.


La palabra autoridad deriva del verbo latino “augere”, que quiere decir ayudar a crecer. La misión de los padres es ayudar a crecer en todos los aspectos a sus hijos. Por ello, difícilmente podremos educar si no tenemos autoridad.


Desde el momento del nacimiento de un hijo, todos los padres disponen del mismo capital de autoridad. Pero observamos que hay padres que la pierden cuando el niño tiene apenas tres años y otros que van ganando en autoridad con sus hijos. ¿Cuál es la diferencia? ¿Cómo aumentar la autoridad o por lo menos conservar la que tenemos por el hecho de ser padres?


Hay que partir de la base de que la relación entre padres e hijos en edad escolar no es una relación de igualdad, sino jerarquizada. Podemos intentar ser amigos de los hijos pero sin olvidar que debemos ser fundamentalmente padres. Amigos tendrán muchos pero padres sólo dos. Si no ejercemos nuestra autoridad de padre/madre, nadie lo va a hacer por nosotros.


Cuando no tenemos autoridad, nuestro/a hijo/a se convierte en autoridad. Tendremos en casa un pequeño tirano, un dictador. Si nuestro hijo no encuentra autoridad en casa, la buscará fuera de ella. Buscará líderes que no siempre serán positivos para él o al llegar a la adolescencia se refugiará en el grupo al que seguirá y servirá ciegamente.


Entonces, ¿cómo tener autoridad?


El primer requisito es ejercitarla día a día. Como cualquier otra actividad, si no se practica se pierde.


1. La autoridad crece cuando hay consenso entre el padre y la madre. Para eso es necesario el intercambio constante de información. Sabemos que es necesario hablar con los hijos, pero también debemos hablar de los hijos. ¿Son nuestros hijos tema frecuente de nuestra conversación?

2. La autoridad crece cuando se potencia la adecuada autonomía, cuando se deja a los hijos tomar decisiones en la medida de sus posibilidades. Por el contrario, la autoridad disminuye con la sobreprotección.

3. La regla de oro para ir ganando cada día en autoridad es la coherencia. Si predico con el ejemplo, tengo autoridad. Si para exigir que no griten y sean educados, grito yo con todas mis fuerzas, pierdo autoridad y la acción educativa es ineficaz.

4.
Para tener autoridad es necesario tener prestigio. Una persona tiene prestigio:

· por el modo de trabajar

· por el optimismo y buen humor

· por la serenidad y paciencia

· porque “va por delante” en lo que exige

· por el modo de tratar a los demás

· porque fomenta el prestigio del otro cónyuge


Por último, la autoridad, además de tenerla hay que ejercerla y eso supone tomar decisiones, poner normas y velar para que se cumplan. Hay que perder el miedo a exigir. La exigencia unida a la preocupación y cariño por los hijos refuerza la autoridad.

LAS 10 VENTAJAS DE LAS FAMILIAS DE MATRIMONIO INTACTO

Estudio sociológico www.familyfacts.org

1. Los niños criados en familias intactas tienen, como media, mejores resultados académicos, más salud emocional y menos problemas de comportamiento.

Los niños criados por su padre y su madre sacan mejores puntuaciones en 24 de 30 indicadores estudiados que se relacionan con el bienestar emocional y el comportamiento. Los niños que no viven con ninguno de sus padres biológicos sacan peores puntuaciones académicas, peor autodeterminación y autoestima y peor comportamiento.

2. Los padres de familias intactas pasan, como media, más tiempo con sus hijos

Eso hace que la cohesión sea mayor que en hogares con niños adoptados o de familias "reconstituidas" (por ejemplo, divorciados vueltos a casar que aportan hijos de distintas relaciones anteriores).

3. Los adolescentes que cenan con su familia tienen menos riesgo de fumar, beber y drogarse.

Los que solo cenan con su familia dos noches a la semana tienen el doble de riesgo que los que cenan con la familia al menos 5 noches semanales. En el caso de la marihuana, los primeros tienen el triple de riesgo que los segundos.

4. Los adolescentes de familias intactas tienen menos riesgo de implicarse en sexo prematuro.

Sobre una muestra de casi 5.000 adolescentes vírgenes, aquellos que vivían con sus padres casados, tenían un 40% menos de posibilidades de haber tenido relaciones sexuales un año después, al hacerse una entrevista de seguimiento, en contraste con los adolescentes que vivían con padres sin casar.

5. Los niños criados en familias intactas por padres felizmente casados tienden a ser más religiosos en la edad adulta.

La felicidad marital de los padres influye en la religiosidad de los hijos al llegar a adultos. Y si los dos padres felizmente casados son padres biológicos de los niños, aún más. Se midió la religiosidad con 6 factores: frecuencia de asistencia a la iglesia; frecuencia de participación en actividades parroquiales; frecuencia de oración; frecuencia de ver o escuchar radios y TVs religiosas; frecuencia de lectura de la Biblia; influencia diaria que se reconoce a la religión.

6. Los niños criados en familias intactas tienen más probabilidad de tener relaciones sentimentales más sanas y estables en la edad adulta.

Los chicos varones cuyos padres nunca se casaron, al crecer tienden a casarse menos y a salir con más mujeres. Las niñas hijas de divorciados tienen mayores índices de cohabitación y matrimonio pero con más disfunciones, como abandonos y divorcios.

7. Las familias intactas tienen más probabilidad de ofrecer un hogar seguro a los niños.

Casi el 10% de los adolescentes viviendo en una casa sin alguno de sus padres biológicos afirmaron haber presenciado violencia doméstica; en familias intactas sólo es un 4,4%. En el primer caso, casi un 7% de adolescentes afirma haber sido víctima directa de violencia doméstica. En las familias intactas, sólo el 3,5%.

8. Las madres casadas tienden a crear un mejor ambiente doméstico para sus hijos.

Un estudio con 1.300 niños mostró que las madres casadas se comportan de forma más positiva hacia sus hijos y crear mejores ambientes domésticos que las madres solas o que cohabitan.

9. Las madres casadas tienen menos riesgo de sufrir abusos y violencia.

Incluso añadiendo los altos índices de abusos en mujeres separadas y divorciadas, aquellas mujeres que están casadas o han estado casadas reciben menos violencia (38,5 casos por 1000) que las que nunca se han casado (81 casos por 1000).

10. Los padres casados tienen mayor bienestar psicológico.

En cambio, como media, los padres divorciados sufren más de depresión, tengan o no los niños con ellos.

BENEDICTO XVI INSISTE EN PAPEL DE LA FAMILIA CRISTIANA EN LA TRANSMISIÓN DE LA FE

Comentario del Papa a propósito de la fiesta de la Sagrada Familia Zenit

En el Evangelio no hallamos discursos sobre la familia, sino un acontecimiento que vale más que cualquier palabra: Dios quiso nacer y crecer en una familia humana. De esta manera la ha consagrado como camino primero y ordinario de su encuentro con la humanidad. En la vida que pasó en Nazaret, Jesús honró a la Virgen María y al justo José, permaneciendo sometido a la autoridad de ellos durante todo el tiempo de su infancia y adolescencia (Lc 2,51-52). De tal forma puso en evidencia el valor primario de la familia en la educación de la persona. Por María y José, Jesús fue introducido en la comunidad religiosa, frecuentando la sinagoga de Nazaret. Con ellos aprendió a realizar la peregrinación a Jerusalén, como relata el pasaje del Evangelio que la liturgia del día propone para nuestra meditación. Cuando cumplió doce años, se quedó en el Templo, y sus padres necesitaron tres días para encontrarle. Con aquel gesto les dió a entender que Él se debía “ocupar de las cosas de su Padre”, esto es, de la misión que le había confiado Dios (Lc 2,41-52).


Este episodio evangélico revela la más auténtica y profunda vocación de la familia: la de acompañar a cada uno de sus miembros en el camino del descubrimiento de Dios y del proyecto que Él ha dispuesto para ellos. María y José educaron a Jesús ante todo con su ejemplo: en sus Padres, Él conoció toda la belleza de la fe, del amor por Dios y por su Ley, así como las exigencias de la justicia, que halla pleno cumplimiento en el amor (Rm 13,10). De ellos aprendió que en primer lugar hay que hacer la voluntad de Dios, y que el vínculo espiritual vale más que el de la sangre. La Sagrada Familia de Nazaret es verdaderamente el “prototipo” de cada familia cristiana que, unida en el Sacramento del matrimonio y alimentada de la Palabra y de la Eucaristía, está llamada a llevar a cabo la estupenda vocación y misión de ser célula viva no sólo de la sociedad, sino de la Iglesia, signo e instrumento de unidad para todo el género humano.


Invoquemos ahora juntos la protección de María Santísima y de San José para cada familia, especialmente para aquellas en dificultad. Que las sostengan para que sepan resistir a los impulsos disgregadores de cierta cultura contemporánea que mina las bases mismas de la institución familiar. Que ayuden a las familias cristianas a ser, en toda parte del mundo, imagen viva del amor de Dios.

UN 38% DE LOS NIÑOS ESPAÑOLES SIENTE ANSIEDAD SI NO ESTÁ CON SU TELÉFONO MÓVIL

Artículo publicado en El Diario Vasco

Al borde de la adicción al teléfono móvil, los niños españoles han encontrado en este aparato mucho más que un sistema de comunicación. Aunque técnicamente no se puede hablar de dependencia, los menores sienten desazón cuando se les priva de su compañía. Una encuesta realizada entre 2.000 chavales de 11 a 17 años demuestra que un 38% siente zozobra o lo pasa «fatal» cuando carece de su móvil. Los expertos consideran que aún no es tarde para reaccionar y recomiendan a los padres que controlen a sus hijos. Aparte de las secuelas psicológicas, la movilmanía acarrea un gasto nada desdeñable. Un 25% de los participantes en el estudio confiesa que el uso del teléfono les ocasiona un desembolso de 20 euros al mes, una factura que casi siempre asumen los padres. Uno de cada cuatro niños ha cambiado de aparato hasta cuatro veces.


Una vez dada la voz de alarma, los expertos apelan a la responsabilidad de educadores y familias. De acuerdo con los especialistas, el abuso del móvil puede ser tipificado como un «desorden de adicción» que es necesario atajar cuanto antes, con la colaboración de las compañías de telecomunicaciones.

A la luz de las conclusiones del informe Seguridad infantil y costumbres de los menores en el empleo de la telefonía móvil, se constata el uso intensivo y consumista que hacen los más jóvenes del aparato. La mitad de los menores envía mensajes SMS a sus amigos todos los días. La encuesta, que se ha hecho en la Comunidad de Madrid pero cuyos resultados son extrapolables a toda España, pone de manifiesto que los niños han incorporado el móvil a sus vidas como un instrumento más de ocio. Sin embargo, su uso descontrolado puede acarrear consecuencias indeseables.

La asociación Protégeles, entidad que ha elaborado el estudio a instancias del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, ha descubierto que en un 11% de los casos el chaval ha llegado a engañar, mentir e incluso sustraer dinero a sus padres para abonar el saldo del terminal. El presidente de Protégeles, Guillermo Cánovas, destacó que el 41% de los menores con móvil gasta menos de 12 euros mensuales en el teléfono y un 34% entre 12 y 20 euros. Un 18% se ve obligado a abonar entre 20 y 40 euros y el 7% restante dice consumir más de 40 euros al mes.

Por añadidura, un 78% de los propietarios de este tipo de teléfonos desvela que ya ha tenido más de un aparato. De éstos, el 24% ya va por su tercer teléfono y otro 24% ya ha cambiado de móvil en cuatro ocasiones.

Envío de SMS

Los expertos sospechan que debe de haber un comercio de intercambio de bases de datos de números de móvil a la vista del elevado volumen de mensajes que reciben los menores. Un 72% de los menores sostiene que ha recibido SMS que incitan a participar en apuestas, sorteos y juegos de azar. Asimismo, a un 68% le llegan mensajes no solicitados. En ausencia del móvil, el síndrome es una realidad constatable, no una exageración. De los que reconocen sentirse mal cuando no están acompañados por el terminal, un 28% confiesa su agobio por el hecho de prescindir del celular y un 10% reconoce haberlo pasado fatal sin él.

El móvil sirve para muchas cosas más que para hablar. De hecho sólo un 24% de los menores efectúa llamadas a diario, frente al 50% que envía SMS casi cada día. Uno de cada cuatro manda durante el fin de semana entre diez y veinte mensajes de texto. Un 77% de los menores se ha descargado tonos o melodías, un 68% logos y fondos y un 30% ha adquirido juegos.

En el estudio se observa que los varones suelen comprar más juegos y productos por el móvil, mientras que las niñas son más propensas a mandar SMS. Nuñez Morgades informó de que enviarán el estudio al Ministerio de Industria para demandar la creación de una comisión de seguridad en la secretaría de Estado de Telecomunicaciones que vele por la seguridad

BRUSELAS ADVIERTE DE LOS RIESGOS PARA LOS NIÑOS QUE USAN MÓVIL
La Vanguardia

Recuerda que pueden ser víctimas de acoso y acceder a contenidos nocivos. El 80% de los adolescentes tiene móvil

BRUSELAS. El número de niños que disponen de teléfono móvil en la UE no deja de aumentar, con un 36% de usuarios menores de 18 años y un 70% en el grupo de 12 y 13, lo que a su vez ha hecho crecer los riesgos potenciales por el uso de estos aparatos, según informó ayer la Comisión Europea.

Entre esos riesgos están el acceso a contenidos nocivos o ilegales -mediante los móviles con conexión a internet-, el acoso psicológico -como la distribución de mensajes y fotos abusivos o comprometedores-, así como la posibilidad de un gasto inesperadamente elevado. A eso se añade un fenómeno creciente, denominado grooming, que es el hecho de que extraños se hagan amigos de los niños con la intención de citarse con ellos. Los riesgos vienen especialmente porque en la actualidad con estos aparatos se pueden enviar mensajes de vídeo, recurrir a servicios de entretenimiento (como descargas de juegos y vídeos) y acceder a internet.

Por eso Bruselas inició ayer una consulta pública para ver de qué manera se puede proteger de esos riesgos a los menores que usan los móviles, según explicó el portavoz europeo de Sociedad de la Información, Martin Selmayr. La consulta, que concluirá el próximo 16 de octubre, permitirá presentar observaciones a todas las partes interesadas, desde asociaciones para la seguridad infantil a organizaciones de padres y consumidores, pasando por operadores de telefonía, proveedores de contenidos, fabricantes de teléfonos y autoridades. En los últimos años, el número de niños y jóvenes que usan teléfono móvil ha aumentado espectacularmente, así como las prestaciones de estos teléfonos. Una reciente encuesta de la Oficina Comunitaria de Estadísticas señala que el 87% de los jóvenes de 16 y 17 años tienen teléfono móvil , porcentaje que es del 80% para los de 14-15; 70% para 12-13; 41% para 10-11; 23% para 8-9; 7% para 6-7 y 2% para los menores de esa edad.

Aunque no da datos por países, el portavoz sí resaltó algunos casos concretos, especialmente los de Alemania, donde el 92% de los menores de entre 12 y 18 años tienen móvil , o el de Reino Unido, donde la edad media en la que se consigue el primer teléfono de este tipo es a los 8 años.

Incluso se da la circunstancia de que en algunos países -entre ellos Austria, Portugal e Italia- se tiene teléfono móvil antes que acceso a internet, destacó Selmayr.

El portavoz indicó que es evidente que el aumento del uso de los móviles ayuda a relacionarse, pero también suscita preocupación respecto a la seguridad infantil. «La comunicación móvil es una gran oportunidad para el desarrollo de las economías y las sociedades europeas. Sin embargo, también se debe garantizar la protección de los menores», señalaron desde Bruselas.

EL NIÑO QUE NUNCA HA RECIBIDO UN 'NO' POR RESPUESTA SE CONVIERTE EN UN TIRANO O EN UN APÁTICO
Alfredo Urdaci

Entrevista a Rocío Ramos, Psicóloga, dirige un programa de televisión. La Gaceta

¿Sabe? Mis hijos se esconden tras la puerta para ver su programa.

Hay muchos jóvenes que me paran por la calle. Nunca pensé que llegaríamos a ese nivel. Me cuentan que después del programa hay debates en casa, sobre los padres, sobre los hijos, sobre los límites. Me parece muy positivo que un programa genere esa conversación familiar.

¡Esos niños de su programa! Parecen las ratas de Skinner, que con estímulos llegan a la comida a través del laberinto.

Paso diez días dentro del programa. Hay un punto importante que quizá no queda claro: es tan importante saber controlar una situación de conflicto como entender por qué se produce. Para eso hay que escuchar a los niños.

Muchos padres creen que su papel es ser amigos de sus hijos.

Terrible moda. Venimos de una etapa autoritaria, y pasamos a un todo vale, y ahora volvemos a un punto intermedio. Estamos recuperando conceptos como la disciplina, la autoridad y el límite. Los hemos redefinido, y vemos que se funciona mejor, con más eficacia y sobre todo que los hijos se adaptan mejor a la realidad.

Tenemos tendencia a evitar el 'no' y la disciplina.

Eso tiene consecuencias. Cuando sea mayor el niño no va a entender el 'no'. Se puede convertir en un tirano, o en un ser apático. Son los dos comportamientos que se derivan de no poner límites. Un niño sin límites ni se siente seguro ni se siente protegido. Decir 'no' también es educar.

Los padres se dan cuenta de que los hijos no saben decir que 'no' a ofertas a las que deben decir 'no'.

Ésa es una de las demandas más altas. Yo creo que la autoridad es algo que los padres tienen que recuperar, una autoridad sin complejo de culpa. Si no se ponen límites a los hijos, los niños entienden que no se les protege, y entonces se protegen ellos solos.

¿Cómo se enseña a decir que 'no'?

Comienzas a educar desde que tienes a tu hijo en los brazos. La edad crítica para trazar límites es entre cero y seis años. Si le niego un caramelo en un súper le estoy enseñando que no todo lo que quiera lo va a tener ya. Hay que facilitarles experiencias en las que no consigan todo lo que quieren. Tolerar la frustración les enseña a canalizar su ansiedad v su agresividad.

La familia educa, la escuela instruye. ¿Es válido ese reparto de papeles?

Todo adulto que tiene que ver con el niño le está educando, así que tenemos que encontrar un punto en el que trabajamos todos. Hay que volver a investir de autoridad al profesor. Los padres deben sentarse con el profesor y llegar a un punto de acuerdo.

Echamos la culpa de la mala educación a la televisión, a los videojuegos...

Hay que educar para la responsabilidad. Hay que educar a los hijos para las cosas que se van a encontrar. Como todo, en la formación es fundamental el acompañamiento, estar con ellos, contarles tú lo que se van a encontrar.

LOS HÉROES DE LOS LUNES
Hace unos días escuché con atención la letra de una canción que decía: “En honor a los héroes…esos pocos atrevidos que cambian nuestras vidas, por quienes perdura la libertad…”
Nieves García (Mujer Nueva)

También en nuestros días

¿Quién es el héroe? El héroe nace en las situaciones límites, cuando la barca de la vida parece que naufraga, porque se siente la fuerza del viento contrario. Entonces es cuando el héroe nace, cuando aporta lo que da vida al corazón humano: esperanza.

El héroe es el que vence el miedo; ese miedo que es tan humano, tan de nosotros, los de carne y hueso. ¡Y hay tantos miedos en el corazón humano! Miedo a la soledad, miedo a la incomprensión, miedo al dolor, y el gran miedo a la muerte. El héroe es uno de nosotros, que nos entiende, pero se diferencia de nosotros, en que es capaz de ver más allá. El héroe cree, tiene fe en algo, y su certeza interior le da una fuerza “sobrehumana”.

La grandeza de una cultura se mide en buena parte por los héroes que genera. Almas más grandes que lograron elevar las miradas de aquellos que estaban a su lado, y les enseñaron que el cielo es azul, aunque la tierra se tiña de rojo, que los ojos de un niño son siempre espejos de inocencia, aunque viva en un prostíbulo, y que el amor…puede triunfar incluso en el ambiente de odio más acérrimo.

¿Hay héroes en el siglo XXI? Sí, y los hay a cientos, a miles y hasta casi a millones me atrevo asegurar. Son gente de carne y hueso, como tú y como yo.

El héroe del siglo XXI es aquel ser humano que se atreve a vivirlo, en lo cotidiano, sin esperar los momentos extraordinarios. ¿Por qué héroe? Porque quizás en este mundo es ya más fácil odiar que acoger, vengarse que perdonar, matar que dar la vida, robar que donarse, mentir que vivir la verdad, aparentar que ser…Puede ser que en nuestra sociedad se haya convertido en extraordinario, algo tan humano como el amar desinteresadamente. El héroe de hoy es quien arriesga por el amor, la única vida que tiene.

Heroísmo en el corazón

El lunes es el primer día de la semana; el día que marca el inicio del deber que no se puede eludir, sea trabajo, sean estudios…el lunes nos recuerda que no todo es como nosotros quisiéramos. Los lunes son los días de los héroes de hoy.

Ellos, los héroes de los lunes son esa marea inmensa de seres humanos que se levanta y se dirige a su trabajo con una ilusión en el corazón: su familia, su mujer o su marido, sus hijos, sus amistades, el otro…Arrastran sus pies por las aceras, pueblan los transportes públicos con los ojos semicerrados aún, pero con el corazón despierto: hay alguien por quien vivir, para quien trabajar, por quien levantarse hoy. No se diferencian externamente de los otros que pueden estar sentados a su lado. Sólo quien ve sus corazones puede conocer la diferencia.

Ellos son los que perdonan en el trabajo, los que disculpan un error, los que animan a quien inicia una aventura, los que no se impacientan cuando son interrumpidos, los que saben esperar para acariciar al ser amado. Ellos, los que invitan a levantar la mirada mucho más lejos de lo que ofrece esta sociedad, más allá del sexo, del dinero, de la fama o del poder…sus ojos ven la inocencia, la alegría, el servicio, la verdad en los rostros de los otros, y pueden admirarles, agradecer y sonreír.

Gracias a los héroes de los lunes por seguir levantándose cada semana, y enseñarnos a los demás que esperamos momentos extraordinarios para amar, que el amor está alcance de todos. Gracias por darnos esperanza para seguir viviendo y seguir creyendo que el amor existe.

LA ATROFIA AFECTIVA

Alfonso Aguiló (www.interrogantes.net)
Situaciones patológicas

Como ha señalado Dietrich von Hildebrand, existen diversos tipos de personas en los que la afectividad está mermada o frustrada.

Unos son aquellos que parecen incapaces de desprenderse de su actitud intelectualista de todo lo que ven. Su espíritu observador les domina hasta tal punto, que todo se convierte inmediatamente para ellos en simple objeto de interés para su conocimiento, habitualmente como mero espectador. No suelen sentirse implicados. Por ejemplo, ante un hombre que sufre, en vez de sentir compasión o intentar ayudarle, se fijan en su expresión o su comportamiento, con una simple curiosidad, poco o nada comprometida. Les domina la actitud de observación, como si cada suceso que contemplan fuera sólo una nueva e interesante ocasión de aprender más.

Como es obvio, en la medida en que esta actitud cuaja en la vida de una persona, su corazón queda cada vez más reducido al silencio, más incapacitado para comprender que muchas de esas situaciones debían generar en él una respuesta afectiva (y a veces también una intervención activa). En su afán patológicamente intelectualista, no advierte que, además, al prescindir del corazón, acaba también obteniendo un conocimiento pobre y sesgado de la realidad.

Otro tipo de afectividad mutilada es la del hombre excesivamente pragmático que, en su actitud utilitarista, considera que toda experiencia afectiva suele ser superflua y constituye una pérdida de tiempo. Sólo lo útil le atrae. Sólo conoce la afectividad enérgica, como la ambición o la ira, pero desdeña todo lo que requiere un poco de sensibilidad, y le parece sentimentalismo cualquier manifestación de emotividad.

Un tercer estilo de atrofia afectiva sería el basado en una actitud voluntarista. Este empequeñecimiento de la esfera afectiva puede deberse a un modo un poco kantiano de entender la moralidad, que mira con recelo cualquier respuesta afectiva; o a un planteamiento semejante al ideal estoico de la lucha por la aphateia (indiferencia), que reclama también un silenciamiento de la afectividad; o al propio del hombre que, por temor a los desórdenes de los sentimientos, cierra su corazón en vez de procurar educarlo.

El problema y su origen

—¿Y a qué puede deberse ese temor a la afectividad?

A experiencias negativas del pasado, a un ideal ético mal enfocado, a un exceso de prevención ante las razones del corazón, etc. De modo general, cabría decir que la solución no es sellar el corazón, ni ignorarlo, porque sin el corazón no se puede vivir: la solución es conocerlo y educarlo.

Además de esos tres estilos de atrofia afectiva (que podríamos llamar hipertrofia intelectual, pragmatismo utilitarista y actitud voluntarista), hay algunos otros estilos en los que esa carencia afectiva es especialmente severa. Por ejemplo, el estilo propio del hombre pasivo, que no consigue apasionarse con nada. O del hombre despiadado o duro de corazón, egoísta, casi incapaz de sentir verdadera compasión porque vive dominado por el orgullo y sus apetencias personales: a ese tipo de personas les cuesta mucho amar realmente, y aunque a veces se muestren apasionadas en ese sentido, suelen serlo de modo sólo aparente, y puede decirse que el verdadero amor es un mundo bastante desconocido para ellas, puesto que el amor requiere la donación del propio corazón, y el suyo no pueden ponerlo en nadie porque está poseído por unas fuerzas oscuras que lo tiranizan.

—¿Y a qué puede deberse esa falta de corazón?

A una educación tiznada de egoísmo o de indiferencia, o de falta de reflexión. O a una forma de pensar rígida y simple. También puede deberse a una mentalidad de carácter más o menos fanático, que les lleva a encaminarse hacia determinados objetivos sin reparar en la legitimidad de los medios que emplean.

Las riquezas del corazón

—¿Y qué tiene que ver el fanatismo con la educación del corazón?

El fanático considera la voz del corazón como una tentación a la que siempre debe resistir. Es parecido a los que sucede a las personas resentidas o amargadas, cuyo corazón ha sido acallado y cerrado por unas heridas que el rencor no deja curar.

—Pero tener mucho corazón a veces también traiciona...

Está claro que el hecho de tener mucho corazón no garantiza un nivel moral elevado, puesto que hay numerosos vicios y defectos que pueden coexistir con un gran corazón (hay gente de gran corazón que son alcohólicos, irascibles, mentirosos o poco honrados, por ejemplo).


Pero de modo general puede decirse
que la riqueza y la plenitud
de una persona
dependen en gran medida
de su capacidad afectiva.

Lo más propiamente humano es ser persona de corazón, pero sin dejar que éste nos tiranice: es decir, sin considerarlo la guía suprema de nuestra vida, sino haciendo que sea la inteligencia quien se encargue de educarlo. Educarlo para que nos lleve a apasionarnos con cosas grandes, con ideales por los que merezca la pena luchar. Es verdad que las pasiones hacen llorar y sufrir, pero no por eso han de ser algo negativo, porque ¿acaso se puede dar una buena clase, o sacar adelante un proyecto importante, o amar de verdad a otra persona, desde la indiferencia? Sin apasionamiento, ¿habrían existido los grandes hombres que han llenado de luz y de fuerza nuestra historia, nuestra literatura, nuestra cultura? Educar bien nuestras pasiones nos hace más humanos, más libres, más valiosos.

jueves, 18 de enero de 2007

Pide a la Paz que dedique todas sus camas a salvar vidas

El madrileño hospital de la Paz realizará un aborto el próximo 19 de enero. Una mujer embarazada, que padece plaquetopenia, ha sido derivada de una clínica abortista privada a La Paz, para que le sea practicado el aborto. Reclama a La Paz y al Jefe de Servicio de Obstetricia y Ginecología que no practiquen ese aborto porque no está justificado en ninguna de las causas de despenalización del aborto.

En el madrileño hospital de La Paz oficialmente no se realizan abortos, porque tanto el personal médico como las enfermeras son objetores de conciencia al aborto, de acuerdo con el juramento hipocrático que estos profesionales hacen: dedicar su trabajo a salvar vidas, no a matarlas . Sin embargo, según fuentes de trabajadores de dicho hospital, antes de Navidad de 2006 se practicó un aborto en fraude de ley, con la oposición de buena parte del personal sanitario de este hospital. Y al parecer el próximo 19 de enero está programado un nuevo aborto en dicho hospital. Se trata de una mujer con plaquetopenia derivada desde un centro privado abortista al Hospital público La Paz, por si la intervención se complicaba. Fuentes médicas señalan que con los avances médicos actuales una mujer embarazada que padezca esta enfermedad puede llevar a término su embarazo, siendo el hijo que lleva en su seno un feto completamente viable. En estos casos el protocolo indica que se refuerce el seguimiento médico de la madre y del hijo, para evitar posibles complicaciones que pudieran producirse en el embarazo y el parto. La situación, por tanto, no puede en modo alguno considerarse como de “grave riesgo para la vida o la salud de la mujer embarazada”. Así pues, parece que sólo podrá justificar el aborto provocado un nuevo fraude en los informes médicos. Hace pocas semanas hubo ya un caso igual: un aborto programado poco antes de Navidad por problemas de plaquetopenia, que provocó un enfrentamiento en el Servicio de Ginecología y Obstetricia de La Paz. Las enfermeras de planta se opusieron a poner el inductor del parto, porque no se trataba de inducir un nacimiento, sino sencillamente de un aborto. El resto del personal médico también se negó a intervenir en el caso. Expresa tu rechazo a que se consume este delito, pide que no se realice este aborto en fraude de ley, tanto a las autoridades sanitarias de la Comunidad de Madrid como a la dirección del Hospital La Paz, firmando esta carta: http://www.hazteoir.org/modules.php?name=Noticias&file=article&sid=3929

El 14 de febrero del 2006 Laboratorios Grünenthal canceló ante el ISP su registro para comercializar y distribuir la PDD después de una demanda judicial. Sin embargo, se mantiene la situación de peligro para los seres humanos no nacidos ya que la píldora abortiva Postinor-2 de Grünenthal se sigue entregando a la comunidad.

¿Piensan que con la simple cancelación del registro ante el ISP salvan el pellejo? NO. Queremos que retiren de circulación este medicamento que en otros países ellos mismos reconocen como abortivo.

Pídele a este Laboratorio que le retire inmediatamente al Ministerio de Salud este medicamento de todas las postas o consultorios en donde se encuentre. Para hacerlo haz click aquí.

PARA QUE ESTA CAMPAÑA SEA MÁS EFECTIVA, REENVÍA ESTE CORREO A TODOS TUS CONOCIDOS Y AMIGOS.


¿Herodes ha muerto?

Para tristeza de nuestra existencia, Herodes no ha muerto, revive en la carne y en el dolor de cada niño inocente destrozado por las crueles prácticas del aborto, el DIU que le impide alimentarse, o los mal llamados anticonceptivos de emergencia-abortivos.
Escribe Olga Muñoz López

Cuando escuchamos hablar de la cantidad de niños inocentes que murieron, a causa de la falta de grandeza de un hombre al que solo le importaba mantener el poder absoluto y ciego, nos estremecemos y pensamos como pudo acontecer tanto dolor. Creemos que solo un tetrarca de la antigüedad, incapaz de permitir que ni la mas remota sombra opacara la luz de su trono, presa de la locura que a veces acompaña el poder, pudo volcarse a una matanza tan cruel y despiadada por temor a un niño recién nacido en Belén, como narra la historia de un Cristo que existió, en un tiempo y lugar, del cual los cristianos celebramos año a año su nacimiento. La impotencia nos invade, al pensar ¿que culpa tenían esos indefensos niños recién nacidos?

Sin embargo para tristeza de nuestra existencia, Herodes no ha muerto, revive en la carne y en el dolor de cada niño inocente destrozado por las crueles prácticas del aborto, el DIU que le impide alimentarse, o los mal llamados anticonceptivos de emergencia-abortivos. Herodes revive en las leyes que día a día avanzan sin oposición en el mundo, facilitando a los traficantes de la muerte, el camino a matanzas aún más crueles, y silenciosas, pero igual de despiadadas como la llevada acabo en Judea. Herodes revive en cada legislador/ra que desde el poder que le brinda su banca otorgada por el pueblo, presenta la matanza de los niños inocentes por nacer, como un “derecho a decidir de la madre sobre su propio cuerpo”. Revive también cuando los que dicen defender la vida en nuestras legislaturas, defienden con mucha más energía, preocupación y conocimiento el aumento de sus presupuestos, sus sueldos o los temas económicos y temporales, que el derecho natural a la vida de los ciudadanos que representan y de los niños por nacer. Herodes revive, cuando desde los medios de comunicación, se manipula la información presentando el homicidio de un inocente no nacido, como algo natural, una decisión libre de sanciones sociales, de una sola persona, la madre, cuando en realidad están involucradas dos vidas, la de la madre y la del hijo, con el agravante que una, el hijo, es inocente y condenado a morir sin juicio previo No pudiendo opinar, ni defenderse.

Herodes revive en las manos de cada partera, de cada médico de cada agente de salud, que olvidando su misión de curar, elige el negocio de matar.

Pero, los Herodes de nuestro tiempo siguen empobreciendo con su mezquindad el mundo. Hoy las noticias dan cuenta que en “En España el día de los Santos inocentes fue atacada furiosamente una clínica abortista” hasta ahí la noticia. Luego vienen los detalles, hace años la atacan, nunca como este año y lo hacen siempre en esta fecha. Y la acusación son grupos de ultraderecha, católicos, partidarios de “Hitler”, nazistas.

Desgranando la información vemos que el ataque consistió en una pintada en las paredes, donde se leía “aborto = asesinato”. Nombrando a la directora de la clínica, y señalándola como homicida, término agraviante en un país que permite legalmente el aborto. Hasta ahí la noticia.

Ahora analicemos Católicos ultraderechistas, Un buen católico sabe que no debe apropiarse de lo ajeno, ni aún de las paredes que no le pertenecen. Lo de ultraderechistas, quizás sea la lectura que hacen los periodistas porque la mayoría de las paredes pintadas, tienen mensajes de izquierda y contrarias a vida naciente y a Dios, Quizás por eso se pueda abrir un rápido juicio como el publicado por el diario que tomó la noticia.

¿Partidarios de Hitler? Es sabido que en la triste época del nazismo, se cometieron atrocidades incluidos los abortos, la eugenesia, la eutanasia. También se persiguió a la religión católica, estuvo sitiado el Vaticano, si no me equivoco. Sería bueno que alguien explique, porque estos nazistas, católicos, de ultraderecha, se oponen hoy a lo que durante años el régimen nazi ejecutó, según relatan los libros de historia. Una de dos, o los libros mienten o la prensa miente y en lugar de informar aprovecha ocasiones para desinformar. Lo que si es seguro que la realidad no encaja, y también es cierto que Herodes pretende seguir gobernando el mundo a su manera. Pretende que la Paz no exista, que el Amor no reine, que del perdón no se hable, que las sombras imperen, que la muerte gobierne.

¿Herodes ha muerto? No. Herodes esta vivo. Está presente en la “caja” de cada centro de poder, que prefiere acrecentar sus beneficios económicos, aún a costa de miles de vidas de niños inocentes que inexorablemente morirán de hambre. Mientras los expertos del mundo en proyecciones de pobreza se ponen de acuerdo en concretar los objetivos de la cumbre de presidentes en Roma, 1996, que proclamo que “en el 2015 la pobreza se habría erradicado”. Olvidando aclarar, que mientras tanto 142 millones de inocentes perecerían de hambre. Como dijo claramente Jaques Diouf director de la FAO, “el mundo produce hoy suficientes alimentos para dar de comer a todos, pero no todos tienen acceso a ellos”.

La causa a tanta indiferencia hay que buscarla “en el corazón del hombre” como dice el Papa Benedicto XVI en su mensaje con motivo de la Jornada Mundial por la Paz, cuyo título ya plantea todo un camino a trabajar: “La persona humana, corazón de la Paz” donde leemos “Por haber sido hecho a imagen de Dios, el ser humano tiene la dignidad de persona; no es solamente algo, sino alguien, capaz de conocerse, de poseerse, de entregarse libremente y de entrar en comunión con otras personas. Al mismo tiempo, por la gracia, está llamado a una alianza con su Creador, a ofrecerle una respuesta de fe y amor que nadie más puede dar en su lugar. [1]” Como vemos nada ni nadie puede suplir al ser humano, por mucho que las leyes de los hombres y de la ciencia quieran afirmar lo contrario. Retomando otro párrafo de su mensaje el numero 4 leemos El derecho a la vida y a la libertad religiosa; “El deber de respetar la dignidad de cada ser humano, en el cual se refleja la imagen del Creador, comporta como consecuencia que no se puede disponer libremente de la persona. Quien tiene mayor poder político, tecnológico o económico, no puede aprovecharlo para violar los derechos de los otros menos afortunados. En efecto, la paz se basa en el respeto de todos. Consciente de ello, la Iglesia se hace pregonera de los derechos fundamentales de cada persona”.

Quizás nuestra civilización olvidó la importancia y trascendencia de ser HOMBRES, olvidando también la clara doctrina social, que se apoya en el Amor, la Justicia y la Paz, de la que tanta cátedra dio Alguien, que sufrió persecución, incomprensión, y sin embargo entregó su Vida para salvarnos. Alguien que nació en un pesebre hace más de dos mil años.

Herodes está vivo, no cabe duda, y anda suelto por ahí, haciendo perder la inocencia y el pudor a los niños, convirtiéndolos en mano de obra barata u objeto sexual, para la satisfacción temporal de los habitantes de una parte del mundo, donde prevalece el placer en lugar de la virtud. Rastros del exterminio loco de Herodes se puede ver en la mirada sin vida de los desprotegidos, que no encuentran lugar para crecer y menos aún para soñar, y sonreír, en este mundo competitivo y alejado de Dios. Esta vivo, cada vez que nos adueñamos del poder como algo propio, y confundimos servicio por dictadura. El servicio tiene corazón y se ocupa del otro, ya que ve al prójimo como un hermano. El poder dictatorial ve al otro hombre como un esclavo, para servirse de él y nunca como un hermano.

¿Pero que pretende Herodes? ¿Seguir siendo dueño del poder por el poder mismo, que cree eterno?, ¿seguir adueñándose como hace dos mil años de vidas ajenas, adueñándose desde la oscuridad, del pensamiento y la acción, de esclavitudes exterminadoras de la especie humana a cualquier costo?

Si te preguntan ¿Herodes ha muerto?, con seguridad puedes decir no. Herodes vive en la codicia, en la avaricia, la mezquindad, en la injusticia, en el amor desmedido a lo material, en la mentira, en la manipulación de la información y de la palabra, vive en un mundo donde no dejamos espacio para que Dios reine, en medio de lo que el creo.

Trata que no te atrape, que no penetre en tu corazón, última morada donde el gran problema del “no me importa el otro”, puede hallar solución, cuando todos comprendamos el gran mensaje que trajo Jesús a la humanidad “Amaos los unos a los otros, como yo os he amado”.

El corazón humano, lugar desde donde se puede reinstaurar la Justicia y la Paz perdurable, en una humanidad que sin darse cuenta se fue deshumanizando. El corazón humano, lugar desde donde pueden prosperar por Amor, proyectos de Bien Común para Argentina y el mundo.

Recordemos que Herodes quiso manipular la historia, pero el Señor de la historia arrebató de sus manos tanto dolor, para transformar esas cortas vidas inocentes en un cortejo de Mártires Gloriosos. Recordemos que el único con poder absoluto en esta historia humana, es Dios. Solo a él, todos daremos cuenta en algún momento, de que hicimos con la vida de nuestros hermanos y en que contribuimos para que en ellos se reflejara la felicidad, de saberse respetados en su dignidad personal, de hijos de un único Padre.

FELIZ 2007 amigos

Olga Muñoz López

Argentina
Groserías por radio y por televisión

http://www.lanacion.com.ar/opinion/nota.asp?nota_id=875617

Una de las descripciones más trilladas acerca de cuáles deberían ser las finalidades de los medios de comunicación social es aquella que les asigna un triple propósito: informar, formar y entretener. Pero mal se pueden alcanzar esas metas esenciales si, como es frecuente de un tiempo a esta parte, muchos programas radiales y de la televisión disparan groserías a troche y moche.

En cualquier momento, fuera del denominado horario de protección al menor y también dentro de él, los conductores, sus colaboradores y el público que durante las transmisiones se comunica con ellos utilizan vocablos soeces. Por calificarlos de alguna manera, y pese a ser frecuentes en el lenguaje coloquial de casi todos los argentinos, se trata de términos que, por lo menos, atentan contra el buen gusto, sobre todo porque son difundidos sin recato alguno por medios tan públicos y masivos.

A eso se suman, en forma por demás reiterada, ciertas intervenciones presuntamente humorísticas caracterizadas por una llamativa carga de doble sentido que, a veces, es directamente procaz, en especial si quienes las escuchan son niños.

No se trata de incurrir en anacrónicas demostraciones de pacatería, sino de subrayar el razonable desagrado que esas extralimitaciones verbales les provocan a muchísimos oyentes y televidentes. Se trata, por supuesto, de quienes todavía sustentan la sana aspiración de que la radio y la televisión, al parecer ahora liberadas de cualquier clase de controles, sean útiles como entretenimiento y como recurso apto para preservar y difundir módicas pautas culturales.

Antaño, el Comité Federal de Radiodifusión (Comfer) era celoso custodio del lenguaje y los temas propios del quehacer radial y televisivo. Ahora, en cambio, parecería estar aquejado de una sordera pertinaz, visto cómo se ha despreocupado de estas reiteradas groserías difundidas por radio y por televisión. Excesos que, por supuesto, deberían ser rigurosamente fiscalizados por el Comfer, una de cuyas irrenunciables tareas es precisamente ésa.

De la libertad al libertinaje suelen mediar pocos pasos -esta situación es ejemplo concreto de tan antiguo concepto-, por lo cual los propios responsables de esas impunes faltas de respeto deberían reparar en que, sea por la razón que fuese, se están propasando y le están causando un grave daño al conjunto de la sociedad, a la cual menosprecian con su irreductible apego por lo grosero y lo soez.
Encrucijada de las familias numerosas


Escrito por Javier Arnal (España)
12.01.2007

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Las familias numerosas han ido a contracorriente siempre, y seguirán yendo. Son auténticos héroes: no de cómic, sino reales.

He de reconocer que siento auténtica predilección por las familias numerosas. Me admiran por muchos motivos, sobre todo por su generosidad, su buen humor, su espíritu de lucha para salir adelante pese a tantas dificultades como se encuentran en nuestros días. Su única recompensa, a tanto esfuerzo, son las propias familias, pero se ven plenamente recompensadas. Además, no es que no se les reconozca su mérito, sino que casi se les presenta como reliquias de otras épocas.

Como yo soy el menor de ocho hermanos, es fácilmente comprensible que esta predilección personal tiene todos los elementos de la vida misma, en absoluto teóricos, puesto que debo la vida y la educación familiar a unos padres que me trajeron al mundo cuando mi padre tenía 47 años y mi madre 40. Por eso, cuando alguien acusa a un matrimonio de ser “irresponsable” por tener una familia numerosa, o lo atribuye a una falta de previsión, o a una abundancia de bienes materiales, no me quedo indiferente. Respeto a quien no ha nacido en una familia numerosa o a quien no la forma, pero exijo ese mismo respeto a las familias numerosas.

Tuve la suerte de participar en una mesa redonda de un Congreso de Familias Numerosas.Lucía un sol espléndido, más apropiado para alguna actividad distinta a encerrarse en un salón de actos, pero me alegro de haber aceptado.

El ambiente –valga casi la redundancia- era muy “familiar”, con chavales por pasillos, vestíbulo, y otros colaboraban en la organización, como azafatas o tareas de otro tipo. Se respiraba un ambiente de espontaneidad, buen humor, optimismo.

Las familias podían haber mostrado una actitud de desánimo, de reivindicación una y otra vez desoída. Motivos no les faltan en España, un país que tanto gusta de mirarse en lo que hacen los países de nuestro entorno sólo para algunas cuestiones, no precisamente para recordar las ayudas económicas y fiscales a las familias, que en España son ridículas. En Baviera, la tierra del actual Papa, para fomentar la natalidad, alquilan pisos de más de 150 metros cuadrados a familias numerosas por 1 euro, pero no me suena que esa medida figure en el plan de Vivienda de nuestra inefable ministra Trujillo, con sus “minipisos”.

Había familias musulmanas y rumanas. Otras instituciones se esfuerzan por integrar a los inmigrantes –gran asignatura pendiente en España - y las asociaciones familiares lo está empezando a conseguir con naturalidad, porque no hay nada tan “natural” como la vida y la familia.

Las familias numerosas se merecen muchos más apoyos de instituciones, empresariales, sociales, y no sólo es “problema” de las familias, sino de toda la sociedad, pues todos nos beneficiamos de su esfuerzo. Tener hijos no depende de tener riqueza, sino de quererse y ser generoso. Hay quienes compran una casa mejor, otro apartamento, otro coche o se embarcan en un crucero; pues hay familias que anteponen traer hijos al mundo, y educarlos, a ese tipo de gastos. Valoran más otras inversiones.

En pocos momentos de la historia se ha dinamitado tanto la familia. La punta de lanza de esa incomprensible y cruel disolución son, precisamente, las familias numerosas: por eso, son diana de duros ataques, silencios gélidos, menosprecios elocuentes. ¿Por qué y para qué esos esfuerzos por dinamitar la familia? Hay muchas motivaciones, pero tal vez la fundamental es el relativismo que nos envuelve desde hace décadas, no sólo es la actuación política de un gobierno determinado.

Las familias numerosas han ido a contracorriente siempre, y seguirán yendo. Son auténticos héroes: no de cómic, sino reales. No les importa, porque están curtidas. A todos nos corresponde reconocer su mérito, o al menos su libertad a serlo. Duele escuchar algunos comentarios sobre una familia numerosa, calificando como irresponsable tener varios hijos: huele a remordimiento, amargura y, desde luego, intolerancia. Nadie puede arrebatar la libertad y los derechos de las familias numerosas, aunque parezca lo contrario. Por su parte, las familias numerosas han de “armarse” para la batalla: necesitan medios económicos y mediáticos, porque de lo contrario seguirán estando en inferioridad de condiciones, pese a sus buenos deseos de reunirse en asociaciones.